En un entorno cada vez más digital, las empresas enfrentan ciberataques más sofisticados, donde el error humano sigue siendo la principal puerta de entrada.
Business Empresarial.- El internet ha transformado la forma en que las personas trabajan, compran, estudian y se comunican, convirtiéndose en una herramienta clave para la vida cotidiana y el crecimiento de los negocios. Sin embargo, mientras la digitalización avanza y cada vez más actividades migran al entorno online, también crecen los riesgos asociados a la ciberseguridad.
En el marco del Día del Internet, que se conmemora este 17 de mayo, expertos en ciberseguridad advierten que el principal punto de entrada de los ciberataques ya no es únicamente la tecnología, sino las personas. Según el Data Breach Investigations Report de Verizon, el 74% de las brechas de seguridad involucran el factor humano, como hacer clic en enlaces maliciosos o compartir información sensible.
Este escenario se da en un contexto donde los ataques son cada vez más frecuentes y personalizados. El uso de herramientas basadas en inteligencia artificial por parte de ciberdelincuentes ha permitido escalar campañas de phishing más creíbles, así como automatizar vulneraciones a sistemas empresariales.
“Hoy celebramos el Día del Internet reconociendo todo lo que ha hecho posible, desde el crecimiento de los negocios hasta la democratización de la información, pero también es una oportunidad para reflexionar sobre los riesgos que conlleva y la responsabilidad que tenemos, como organizaciones y usuarios, de construir un entorno digital más seguro”, señala Ivan Goicochea, CEO de Xpartans, empresa de ciberseguridad empresarial.
Además, el ransomware, o “secuestro de datos operativos” continúa posicionándose como una de las principales amenazas, afectando tanto a grandes corporaciones como a medianas empresas, con impactos que van desde la paralización de operaciones hasta pérdidas económicas y reputacionales.
En el Perú, el avance de la digitalización, impulsado por el comercio electrónico, los servicios financieros digitales y el trabajo remoto, ha ampliado la superficie de ataque, haciendo urgente que las empresas adopten estrategias de protección más robustas.