La investigación también permitió determinar que los responsables de AudiA6 administraban Dark2Web, un foro clandestino utilizado por actores del cibercrimen para intercambiar información, ofrecer servicios ilícitos y establecer contactos con otros grupos criminales.
Una operación internacional coordinada por las autoridades de Estados Unidos y Polonia, con la colaboración de Europol y Eurojust, ha permitido desarticular una de las mayores infraestructuras de blanqueo de criptomonedas utilizadas por organizaciones vinculadas al ransomware y otras actividades de ciberdelincuencia.
La plataforma, conocida como AudiA6, se había convertido en una herramienta clave para ocultar el origen de fondos obtenidos mediante ataques informáticos, extorsiones y robos de activos digitales.
Los investigadores estiman que la organización ayudó a blanquear más de 336 millones de euros entre 2022 y 2025.
Una operación internacional con decenas de incautaciones
La jornada operativa desarrollada el pasado 10 de junio permitió arrestar a dos presuntos administradores de la red, de nacionalidad ucraniana y rusa. Además de las detenciones, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo registros en tres propiedades vinculadas a la organización.
Durante la operación se intervinieron más de 30 servidores utilizados para gestionar la infraestructura tecnológica del servicio y se bloquearon 25 dominios relacionados con la actividad de la plataforma. También fueron confiscados más de 80 vehículos y varias propiedades inmobiliarias.
En el ámbito financiero, las autoridades lograron congelar cerca de 692.000 euros en criptomonedas y otros 86.000 euros adicionales en diferentes activos, debilitando significativamente la capacidad operativa de la red.
Un sistema diseñado para ocultar el origen del dinero
Según la investigación, AudiA6 funcionaba como un servicio profesionalizado de mezcla de criptomonedas. Su objetivo consistía en dificultar el rastreo de fondos procedentes de actividades ilegales mediante una compleja cadena de movimientos financieros.
Los clientes enviaban criptomonedas de origen ilícito y, tras un proceso automatizado que podía completarse en aproximadamente una hora, recibían activos digitales aparentemente desvinculados de las operaciones originales.
Para ello, la plataforma utilizaba miles de cuentas fraudulentas creadas mediante identidades robadas o adquiridas en mercados clandestinos. Esta estructura permitía fragmentar y redistribuir los fondos a gran velocidad, complicando enormemente las labores de seguimiento realizadas por las autoridades.
El modelo de negocio resultaba especialmente rentable. Los operadores cobraban comisiones que oscilaban entre el 3% y el 10% por cada operación de blanqueo realizada.
Más de 6.000 cuentas bajo sospecha
Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación ha sido la identificación de más de 6.000 registros KYC asociados a cuentas utilizadas para mover fondos ilícitos.
Estas cuentas, conocidas habitualmente como cuentas mula, desempeñaban un papel fundamental dentro de la estructura financiera del servicio. Muchas de ellas eran gestionadas por intermediarios especializados que facilitaban el movimiento de dinero entre distintas plataformas y jurisdicciones.
Los investigadores descubrieron además que la organización utilizaba tanto servicios comerciales de correo electrónico como dominios propios para registrar las cuentas. Parte de esta información ya ha sido compartida con plataformas de intercambio de criptomonedas para facilitar la detección y bloqueo de perfiles vinculados a actividades sospechosas.
La conexión con el foro criminal Dark2Web
La investigación también permitió determinar que los responsables de AudiA6 administraban Dark2Web, un foro clandestino utilizado por actores del cibercrimen para intercambiar información, ofrecer servicios ilícitos y establecer contactos con otros grupos criminales.
Este tipo de plataformas desempeña un papel cada vez más importante dentro de la economía delictiva digital. En ellas se anuncian herramientas para realizar ataques informáticos, bases de datos robadas, accesos comprometidos y servicios especializados de lavado de dinero.
La combinación entre un foro criminal y una infraestructura de blanqueo permitía a la organización ofrecer una solución prácticamente integral para numerosos grupos dedicados al ransomware y otras formas de ciberdelincuencia.
El auge del lavado de criptomonedas como servicio
El caso de AudiA6 confirma una tendencia que preocupa cada vez más a los organismos internacionales especializados en ciberseguridad. El lavado de criptomonedas se está consolidando como un servicio específico dentro del ecosistema criminal digital.
En lugar de gestionar directamente los fondos robados, muchos grupos recurren a organizaciones especializadas que se encargan exclusivamente de ocultar el origen del dinero a cambio de una comisión.
Entre las técnicas más utilizadas destacan el chain-hopping, que consiste en mover activos entre distintas cadenas de bloques; el uso de exchanges descentralizados; y los denominados mixer-as-a-service, plataformas diseñadas específicamente para mezclar transacciones y dificultar su rastreo.
Estas herramientas permiten mover grandes cantidades de dinero entre diferentes blockchains en cuestión de minutos, aumentando la complejidad de las investigaciones financieras.
Un golpe relevante contra la economía del ransomware
La desarticulación de AudiA6 representa un importante avance en la lucha contra las estructuras que sustentan económicamente el cibercrimen. Más allá de los ataques informáticos, los grupos criminales dependen de mecanismos eficaces para convertir sus ganancias ilícitas en fondos utilizables.
Al neutralizar una infraestructura capaz de procesar cientos de millones de euros en activos digitales, las autoridades han atacado uno de los eslabones más importantes de la cadena financiera que sostiene numerosas operaciones de ransomware a escala internacional.